Sarah está preocupada. Hace dos años que trabaja en la misma empresa y sabe que es una empleada muy bien conceptuada. Pero, últimamente, su estado físico le está dificultando poder cumplir con algunas tareas, y teme que estos problemas empiecen a afectar su rendimiento laboral. Decide consultar a Manny, su Planificadora de Beneficios desde el año 2004, para analizar la situación laboral.

“En primer lugar", dice Manny, "eres afortunada de trabajar para una empresa grande. Si bien estas cosas a menudo se negocian caso por caso, siempre conforme a lo dispuesto por la Ley de Protección de las Personas Discapacitadas (ADA), las empresas que tienen más de quince empleados, en general, deben hacer algunas adaptaciones razonables para los empleados que están en situaciones como la tuya".

“¿Qué es una adaptación razonable?”, pregunta Sarah.

“Una adaptación razonable es un ajuste o modificación que te permite cumplir satisfactoriamente con las tareas de tu puesto. En tu caso, tienes dificultades para archivar todos esos expedientes debido a tu actual condición física. Las adaptaciones razonables podrían incluir que tu empleador designe a una persona que te ayude a archivar, que te autorice a ausentarte del trabajo para consultar al médico o cualquier otra cosa que te parezca necesaria para hacer tu tarea."

“¿Qué sucede si cambio de trabajo a una empresa más pequeña?”, pregunta Sarah.

“En la medida en que tengan cinco empleados, como mínimo, estarás cubierta”, dice Manny. “La Ley para la Igualdad de Viviendas y Empleos de California (FEHA) provee protecciones en cuanto a las adaptaciones razonables a los empleados de las empresas que tienen cinco empleados".

“Esa es una muy buena noticia”, dice Sarah. “Otra de mis dificultades es que tengo que prepararme el almuerzo todos los días. Suelo comer en el trabajo, ya que estoy muy atareada a mitad del día y salir a almorzar es un verdadero fastidio. Por eso me gusta comer en el escritorio. Pero, la verdad, es que prepararme el almuerzo todos los días es muy difícil para mí, dada mi condición física”.

“¡Ya lo tengo!”, dice Manny. “Me parece que algo como los Servicios de Asistencia en el Hogar (IHSS) podría facilitarte las cosas. Utilizas los Servicios de Asistencia en el Hogar en tu casa, ¿verdad?"

“Claro. Desde hace años”, dice Sarah. “Pero el programa IHSS sólo presta ayuda en el hogar, Manny. ¡Fíjate en el nombre del programa! Soy beneficiaria de los IHSS como parte de mi programa para Trabajadores Discapacitados de Medi-Cal".

“Bueno, ¿sabías que puedes transferir parte de las horas de tu IHSS al lugar de trabajo?”, pregunta Manny.

“Para nada”, dice Sarah.

“Sí”, dice Manny. “El Departamento de Servicios Sociales publicó información detallada sobre este programa en el mes de octubre de 2004. ¿Alguno de tus asistentes personales puede ir a la oficina y ayudarte a preparar el almuerzo?”

“Supongo que sí”, dice Sarah.

“Eso es fantástico”, dice Manny. “Transferir horas del IHSS al lugar de trabajo es bastante sencillo. Todo lo que tienes que hacer es ponerte en contacto con el especialista en elegibilidad, indicar la cantidad de horas que se utilizarán en el lugar de trabajo y especificar para qué se utilizarán esas horas. El condado tiene que autorizar el uso de estas horas en el lugar de trabajo antes de que realmente puedas hacer uso de ellas”.

“Pensé que el IHSS sólo se podía utilizar en el hogar", dice Sarah.

“Bueno, no te pueden asignar horas adicionales del programa IHSS para utilizarlas en el lugar de trabajo, sino que tienes que transferir las que tienes autorizadas para usar en el hogar", dice Manny. “Pero sí puedes utilizarlas en el lugar de trabajo. Siempre tienes las 283 horas mensuales estándares que te asignaron".

“¿Qué puedes decirme del uso de asistencia personal en el lugar de trabajo para asistir a clases en la universidad?", pregunta Sarah.

“No. No puedes utilizarlas para asistir a clases universitarias ni para tomar cursos de rehabilitación vocacional. Pero sí puedes utilizarlas para asistir a los cursos que dicte o exija tu empleador".

“Bueno, me alegra saberlo”, dice Sarah. “Me queda aún otra pregunta. Actualmente, recibo mi IHSS a través del programa Medi-Cal WDP. Pero como van las cosas, voy a empezar a ganar más de $60,000 anuales, lo cual me excluye del programa WDP. ¿Cómo puedo hacer para recibir asistencia personal y servicios en el lugar de trabajo, de todas maneras?”

“Hay un par de cosas que aclarar, Sarah”, dice Manny. “En primer lugar, cuando pagues gastos de discapacidad de tu bolsillo, por ejemplo la reparación de la sillas de ruedas, debes guardar los recibos y presentarlos como gastos de trabajo relacionados con la discapacidad (IRWE). Una vez que Medi-Cal tiene en cuenta dichos gastos, podrás ganar más de $60,000 y seguir incluida en el programa WDP. En segundo término, si quedas excluida de Medi-Cal, puedes ver qué otros servicios de asistencia personal existen para que vivas y trabajes donde quieras. Los servicios de asistencia personal pueden incluir tareas domésticas, ayuda con el transporte hacia y desde el trabajo, servicios de lectura, colaboración con viajes de negocios o instructores para el puesto de trabajo que tengas.

“Muchas gracias, Manny”, dice Sarah. “Siempre eres muy servicial. ¿Cómo te las arreglas con todo esto?”

“Bueno, para eso estoy aquí. Desde la década de 1970, las leyes estadounidenses y californianas defienden la igualdad de oportunidades, la participación plena, la vida independiente y la autosuficiencia económica para todos los estadounidenses que padecen alguna discapacidad. Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para suministrarle a la gente que me consulta la información que necesita para que esto sea una realidad".