Según algunos mitos, el trabajo no es una opción realista para las personas con discapacidad. Estos mitos no son ciertos: Su hijo puede trabajar, incluso si tiene una discapacidad importante.

Mito no. 1: Los empleadores no van a contratar a su hijo porque tiene una discapacidad.

Realidad:

  • Hay otras maneras de conseguir trabajo. No todos los trabajos requieren un proceso de solicitud regular.
  • Sus relaciones en la comunidad pueden conducir a oportunidades laborables. La mayoría de las personas consiguen su primer trabajo a través de conexiones personales y familiares.
  • Es ilegal que un empleador discrimine a una persona que solicita empleo porque tiene una discapacidad.

Mito no. 2: Su hijo no puede trabajar porque tiene una discapacidad.

Realidad:

  • Todo el mundo tiene destrezas y talentos. Es cuestión de encontrar el empleo indicado para su hijo.
  • Con una búsqueda de empleo individualizada, la meta es buscar un trabajo que se corresponda con los intereses y habilidades de su hijo. Usted y su hijo pueden hacerlo ustedes mismos, y también pueden recibir ayuda de especialistas de empleo en la escuela de su hijo o con otras organizaciones como el Departamento de Rehabilitación (DOR).
  • La tecnología de asistencia y otras adaptaciones razonables pueden ayudar a su hijo a alcanzar el éxito.
  • El empleo no tiene que ser a tiempo parcial ni a tiempo completo. Incluso trabajar unas pocas horas a la semana ayuda a que su hijo adquiera destrezas y experiencia laboral.

Mito no. 3: Su hijo dejará de recibir beneficios por discapacidad debido al trabajo.

Realidad: