El trabajo hace que la vida sea mejor. Si usted, como padre, hace que el trabajo sea parte de los planes para su hijo desde ahora, su hijo tendrá muchas más probabilidades de trabajar de adulto.

Hable del trabajo con su hijo y con toda la red de apoyo de este, incluido el equipo del Programa de Educación Individualizada (IEP), así como con sus consejeros orientadores, maestros, mentores, administradores de caso, familiares y amigos. Todos necesitan saber que el trabajo forma parte del futuro de su hijo.

Juntos, pueden formar un equipo con una visión compartida, de modo que todos exploren opciones, desarrollen destrezas y busquen oportunidades de empleo para su hijo.

Trace una meta: trabajo remunerado

Tener un trabajo desde temprano es una de las mejores formas de fomentar el éxito laboral en el futuro. Podría tratarse de un empleo a tiempo parcial de fin de semana o un trabajo de verano. Cualquier tipo de trabajo en que su hijo gane el salario mínimo o más es un buen comienzo.

Los trabajos ofrecen experiencia laboral real y los empleadores suelen ser mucho más pacientes con los empleados jóvenes, pues saben que un primer empleo es la forma en que el joven aprende de qué se trata el trabajo.

Si alguien dice que su hijo no puede o no debe trabajar, muéstrele el artículo El trabajo es posible de DB101.