Ejemplo: La historia de Kevin

Kevin tenía 38 años cuando un accidente de automóvil lo dejó paralizado de la cintura para abajo.

Kevin tenía aproximadamente $10,000 en ahorros cuando regresó a su casa del hospital y él sabía que ese dinero no le iba a durar mucho. Sabía también que no podría regresar a trabajar como mecánico de autos. La oficina de recursos humanos en su trabajo le recomendó que explorara la opción del Seguro Estatal de Incapacidad (SDI), pero Kevin no tenía ningún seguro de discapacidad a largo plazo que le ayudara a pagar sus cuentas después del año de beneficios que podría recibir del SDI.

Por suerte, Kevin se había enterado en el hospital del Seguro de Incapacidad del Seguro Social (SSDI). Éste es un programa que da ingresos a personas que no pueden trabajar debido a una discapacidad.

Presentar una solicitud de beneficios de SSDI es un proceso de tres pasos.

  1. Tenía que completar una solicitud, un Informe de Incapacidad para Adultos, y presentar la otra documentación necesaria acerca de sus ingresos, antecedentes de trabajo y discapacidad.
  2. El Seguro Social tendría que examinar sus antecedentes de trabajo para verificar que Kevin había contribuido lo suficiente en impuestos del Seguro Social para tener derecho a recibir beneficios de SSDI.
  3. El Seguro Social tendría que determinar si él estaba discapacitado.

La elegibilidad para recibir beneficios de SSDI

Kevin estaba bastante seguro de que él cumpliría todos los requisitos de elegibilidad de SSDI:

  1. No estaba recibiendo ingresos de un empleo, así que sus ingresos estaban muy por debajo del nivel de un trabajo sustancial y lucrativo (SGA).
  2. Su condición discapacitante era severa y se calculaba que duraría más de 12 meses.
  3. Su condición discapacitante aparecía en la Lista de impedimentos del Seguro Social.
  4. No podría regresar a su empleo anterior. Y tomando en consideración su estado y sus destrezas, le parecía que no podría trabajar en otro empleo al nivel SGA.
  5. Había comenzado a trabajar y a pagar impuestos del Seguro Social cuando tenía 22 años, así que había acumulado suficientes créditos de trabajo para tener derecho a recibir beneficios de SSDI.

La aprobación

Kevin presentó su solicitud de beneficios de SSDI y dos meses después, recibió una carta en el correo. Se le había aprobado un monto de beneficios mensuales de SSDI de $1,500.

Tuvo que esperar otros cinco meses antes de recibir el primer pago de sus beneficios de SSDI, pero cuando lo recibió, sintió un gran alivio. Los beneficios mensuales en efectivo representaban una ayuda enorme para el pago del alquiler, la comida y otros gastos.

Un año después

Poco después del año de estar recibiendo sus beneficios de SSDI, Kevin comenzó a pensar en regresar a trabajar. Sin embargo, se sentía preocupado.

Primero que todo, ¿podría trabajar de nuevo? Volver a trabajar como mecánico de autos era imposible. Pero quizás había otra manera en que él podría ganarse la vida.

Segundo, ¿cómo afectarían sus beneficios de SSDI un empleo e ingresos más altos? Si pudiera trabajar en otro empleo, sería fantástico. Pero, ¿qué pasaría si no le iba bien? ¿Tendría que presentar otra solicitud de beneficios del Seguro Social? Kevin consultó a un/a planificador/a de beneficios para poder contestar estas preguntas.

Los incentivos de trabajo de SSDI

Para su sorpresa, Kevin se enteró que el Seguro Social ofrece muchos incentivos para ayudar a las personas a regresar a trabajar.

Primero, el Seguro Social da a cada beneficiario/a de SSDI un Período de Trabajo Probatorio de nueve meses. Durante ese período, se le permite trabajar y ganar cualquier nivel de ingresos mientras mantiene sus beneficios de SSDI completos. Esto le ofrece la oportunidad de experimentar para ver si trabajar es una opción que les conviene.

Una vez que usted haya agotado su Período de Trabajo Probatorio, tiene un Período Extendido de Elegibilidad (EPE) de tres años durante el cual usted puede continuar recibiendo beneficios de SSDI mientras sus ingresos contables no excedan del nivel de un trabajo sustancial y lucrativo (SGA) ($1,220 por mes en 2019; $2,040 si es persona ciega).

Una vez terminado el período EPE, sigue un período de Restitución Acelerada de cinco años. Durante este período, usted puede solicitar la restitución de sus beneficios y obtener beneficios temporales de SSDI durante hasta seis meses mientras el Seguro Social realiza una revisión médica de su caso. Si durante esa revisión, el Seguro Social decide que usted todavía cumple los requisitos de discapacidad, volverá a recibir beneficios de SSDI sin tener que presentar una solicitud nueva.

Con todas estas protecciones, Kevin decidió probar volver al trabajo. Obtuvo un empleo como representante de ventas con un fabricante de piezas de auto, lo cual resultó ser una excelente idea. Finalmente, se convirtió en uno de los vendedores más productivos en el Condado de San Bernadino. El programa de SSDI le había ayudado mucho cuando no podía trabajar y los incentivos ofrecidos por el programa le habían dado la confianza en sí mismo que necesitaba para volver a trabajar.